miércoles, 10 de junio de 2009

Egolatría


Me han dicho que la primera entrada de mi blog es un tanto ególatra. A mi parecer, esta consideración es muy acertada. ¿Qué escribidor no es ególatra? –perdonad que me invente nuevos términos para los “escritores noveles”; los nuevos escritores, los aficionadillos como yo, somos escribidores.

Mi primer artículo pedía, suplicaba, rogaba… (cualquier término que difiera del de humillarse me vale) que se me leyese. Pero ¿es tan novedoso que alguien como yo pida que se le lea? No apelaba más que a la bondad de los navegantes. Este nuevo mar de posibilidades que es Internet, me hace sentirme como Cristóbal Colón en sus tiempos mozos. Probablemente no capitanee la Santa María, pero esta pequeña barquita que he botado hace poco aspira a descubrir un “nuevo mundo”.

¿Qué nuevo mundo es ese? Seré sincero, ¡no lo sé! No creáis que me siento un profeta, nunca será esa mi intención. Cuentan que Tolstoi deseaba fundar una nueva religión… ¡Como si eso fuera fácil! Además, casi todos los profetas han acabado mal, ¡mal! Muchos han sido vistos como unos tíos raros, como unos locos. No me creo que a los profetas se les tomase en serio cuando predicaban en su época; si hay alguno que se le tomase en serio, no es un profeta. Pero, si conocéis alguno, presentádmelo, quizá se pueda hacer algo con él… Lo mejor será llevarlo a tomar un café y charlar sobre el tiempo, que es la manera más común de comenzar una amistad. ¡Ay, me enrollo como las persianas! Perdonadme, de verdad, no quiero haceros perder el tiempo.

En fin, no os pido que me leáis. He visto que doy un poco de pena. Lo que voy a hacer es aconsejaros que estéis atentos, si queréis, a lo que cuelgo por aquí. Os repito que no será nada revelador, no soy ningún profeta… Aunque creo que si habéis llegado hasta aquí, es porque no me consideráis un profeta, y eso me consuela.

1 comentario:

Sol Ruiz dijo...

Bueno, un profeta no es lo que parece. No es un adivino, ni un tremendista, ni un "alumbrado". Un profeta es un ser lúcido con buen paladar, aficionado -pro- al queso danés -el feta-.Ja,ja,ja!
Y además alguien que está convencido de que vale la pena estar aquí,ahora, y escribir sin saber si alguien va a leerle o todo se quedará en la nebulosa de líneas cibernéticas enlazadas sobre sí mismas. Sin más.
Pero ya ves que no, que el aire está sembrado de pequeños pro-fetas, que te visitan y se reconocen un poco o un mucho en ese espejo-edelweiss, con que invitas al caminante a pararse y a reflexionar, a contemplar y a sonreir complacido por el refresco degustado en complicidad.

Saluditos y buenas noches.