jueves, 18 de junio de 2009

El escritor y su alegría


Cada escritor tiene algo único, si es buen escritor. No todos lo consiguen, pero aquellos que son capaces de lograrlo se convierten en inmortales. Hay muchos tipos de escritores. Lo mejor de ellos es su físico. Puede que me consideréis un superficial por decir esto, pero el físico influye mucho en el estilo y la personalidad de un escritor.

Es muy interesante observar las fotografías de los escritores (aquellos que las tienen, claro). Tienes la posibilidad de mirarle a los ojos, primero, y, después, detenidamente, hacerle un repaso de pies a cabeza. Sólo con eso ya tienes un paso dado en su comprensión. Ahora es cuando me llamaréis superficial…

Pero no es superficialidad de lo que estoy hablando. Mirad un momento a Chesterton. ¿No os conmueve el aspecto apacible y risueño de este gordito? Hay que admitirlo, cuando tienes un amigo gordito y guasón te lo pasas en grande. No creo que haya momentos más divertidos que aquellos en los que te cuenta un buen chiste, uno de esos que te desternillan durante un rato. ¡Saben hacerlo tan bien!

Chesterton es uno de esos amigos gorditos. Su estilo es sencillamente el de un genio de la prosa. A veces puede resultar un tanto confuso. Sin embargo, cuando te encuentras en esos momentos de lectura fluida donde las líneas son como un buen refresco, no se te ocurre otra cosa que ver a este amigo gordito riéndose de sí mismo y recordándote que vale la pena vivir la vida…

3 comentarios:

Sol Ruiz dijo...

Gordito ya se ve, apacible, no se sabe, porque se puede ser apacible sólo de aspecto, simplemente por la falta de movimiento natural en quienes deben arrastrar una masa considerable cada vez que se mueven, y en cuanto a la capacidad de reirse de uno mismo, poco tiene que ver con los kilos ni con ser escritor ni con ser apacible.
Hay escritores obesos con un carácter pésimo,justo por los problemas de salud y la baja autioestima, hay escritores delgados muy simpáticos y afables, con mucha gracia para reirse de sí mismos. Y hay escritoes delgados y antipáticos, nada afables y asociales.
Es decir, hay personas diversas que escriben lo que son, lo que piensan y lo que sienten.
Algunos están condiconados por un físico problemático y otros con ese mismo tipo físico han conseguido sentirse libres y siendo gorditos no son bonachones aunque saben reirse de sí mismos y siendo flacos son chistosos y brillantes pero no soportan una broma...En fin, las combinaciones son múltiples. Y sirven para alejarnos de tópicos y clasificaciones.

Lo que sí sería interesante es hacer un estudio fisionómico de esa foto...podría conocerse muy bien qué motivava a Chesterton y que le bloqueba, por ejemplo.
Pero eso no se puede hacer aquí. Sería un abuso y a lo mejor un rollo.
Saluditos.

Rafa M. dijo...

Hombre, si lo que buscamos es precisión... ¡No pretendo hacer un análisis riguroso sobre las personalidades! Hablaba en general. Me refería, más bien, a los pequeños momentos con los amigos. Ya sean gorditos, flacos, altos o bajos, con amigos de verdad se disfruta pasando un buen rato.

Sol Ruiz dijo...

Eso es verdad! Los amigos son una bendición. Y los amigos ecritores son un privilegio, si han superado las tentaciones narcisistas tan propias del mundo infantil y surrealista de las que todo bicho escribiente suele participar sin darse cuenta casi siempre...Lo del estudio fisionómico era simplemente una propuesta lúdica: jugar a ver qué nos dicen ese rostro y ese corpachón chestertonianos. Sería muy divertido. Y provechoso. Porque tendemos a ver en el otro lo que nosotros mismos creamos con nuestra mirada.
¿Te/os animas/ais? Aunque tú, Rafa, ya has empezado a hacerlo en el comentario de cabecera...