viernes, 26 de junio de 2009

La torre de Jérica


Mi tatarabuelo era un ferviente cristiano, además de un gran republicano. A mi parecer, fue uno de esos pocos españoles sensatos, que saben separar las cosas y no mezclar sabores. Entre sus facetas de inventor, maestro, pensador y músico, encontramos la de poeta. Y, como todos los buenos poetas, estaba enamorado de su tierra: Jérica. El poema que pongo a continuación fue escrito en mil novecientos treinta y seis. No parece que fuera un momento adecuado como para hacerlo...


¿Quién ha visto el campanario
vestido de luz eléctrica;
como un colosal diamante,
deslumbrando las estrellas?
Yo vi una noche la luna
circundando la veleta;
cuatro sectores de luz,
y en el centro una cruz negra.
Desde entonces he creído
que las cruces son eternas;
podréis cortar las de hierro,
podréis romper las de piedra,
podréis incendiar los templos
con las bellezas que encierran;
pero sabed, mis hermanos,
que no podréis por la fuerza
ni arrancar la cruz del alma,
ni borrar de Dios la idea.
¡Ah, el bello campanil,
qué bien sirve de señera!
Veinte siglos fue baluarte,
antes que torre mudéjar;
y con la cruz por remate,
la fe de Cristo confiesa.


Francisco Monterde Monzonís

10 comentarios:

Palomitas de Maiz dijo...

Precisamente, sólo un poeta lúcido podía atreverse a escribir algo así, en aquellos momentos de brutalidad y de desmadre, cuando la brutalidad estaba haciendo estragos en las dos Españas. Ser republicano y creyente era signo de madurez. Una persona que piensa con el corazón y ama con la inteligencia. Enhorabuena por ese antepasado. Si hubiese habido muchos como él, no habría estallado aquella guerra terrible y fratricida,como todas las guerras, pero con el tinte del odio entre vecinos y conciudadanos.
Un creyente verdadero sabe que Dios es amor y actúa en consecuencia.

Felicidades por esas raíces!

Rafa M. dijo...

El tema de la guerra civil no hace sino enfadarme. La mayoría de los que discuten e insultan no lo han vivido, y oímos el grito de injusticia continuamente sin conocer nada. Tendríamos que plantearnos si no es nuestra época aún más injusta, en la que sólo un tercio de la población puede vivir una "vida digna". Gracias por lo de las raíces.

Rafa M. dijo...
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Sol Ruiz dijo...

Es cierto,Rafa. Ese tema es desagradable y pesa como un plomo.Rara es la familia que no ha sufrido por los dos lados. Eso lo viví en mi infancia y adolesciencia. Es horrible.
Y eso mismo me impulsó a mirar con compasión a todo el mundo. Sin bandos. Y a trabajar para que nunca más se repitiese aquella barbaridad. Las guerras nadie las gana y todos las pierden. Y nuestra época no es más injusta, sino practicamente igual. Pero con algunas ventajas y ciertos avances que no sería justo olvidar: hay algo más de conciencia despierta, aunque no lo parezca. Y más compasión e instituciones y movimientos e indivíduos que se empeñan en superar carencias honestamente.
Supongo que conoces a Vicente Ferrer, que ha muerto hace unos días y ha levantado un proyecto extraordinario que ha terminado con la miseria endémica de toda una región y cuyo sistema de trabajo está adoptando hasta el ministerio hindú para el desarrollo. O al Premio Nóbel de Economía, un bengalí,creo, que con el sistema de microcréditos ha facilitado y mejorado la vida de millones de personas, o la obra social de Madre Teresa o del Abbè Pierre con los Traperos de Emaús, que aquí en Valencia han dejado proyectos que desde hace más de 20 años están siendo fuente de autogestión y trabajo para muchos ex-marginados, como el Rastrell o la Casa Grande;ayuda a las mujeres marginadas por la prostitución o por los malos tratos, como Villa Teresita, o proyectos educativos con los niños abandonados en Velluters, con el Proyecyo Amaltea, o el voluntariado en la Coma o en la prisión de Picassent, que facilitan la reinserción y que la gente desestructurada pueda levantar cabeza y mantener una familia con dignidad, siendo ellos mismos sus propios gestores o trabajadores integrados. Recibiendo clases, terapias y orientación.
La solidaridad es un signo de salud y de progreso verdadero. Y ¿qué decir de Proyecto Hombre y su victoria en el rescate del esclavo de la droga? Y Ayuda en Acción, Manos Unidas...Creeme, lo mejor para no perder la esperanza es trabajar con ella y por ella. Los voluntariados, como Médicos Sin Fronteras, por ejemplo...o Fe y Alegría, servicio gratuito en comunidades terapéuticas como Basida, que se dedica a los terminales de SIDA que nadie quiere tener cerca...Bueno, creo que tenemos motivos estupendos y suficientes para ver que nuestra época sí ha hecho algunos progresos importantes y es un poco mejor que el pasado. Así debe ser.
Nacemos para recoger la antorcha de la tradición y superar las distancias. No para repetir el itinierario ni esperar sentados a que las cosas cambien solas repitiendo las letanías que heredamos. Lo heredado debe liberarnos, no aprisionarnos.
Las cosas son inertes e inerciales. Nosotros las convertimos en vida o en lo contrario. Y esa es nuestra responsabilidad personal. Intransferible.

En fin, que la sociedad no se mejora especulando ni haciendo quinielas entre pasado y futuro, ni con miedo de asumir lo que fuimos, que bloqueará las posibilidades de mejorar lo que seremos. Todo se logra Siendo para hacer y haciendo para Ser. Y, claro, con el sentido creciente de la vida. Porque si eso no existe, todo es humo.
Pero eso lo tendrás muy claro, ya que se te ve muy espiritual y cercano a Cristo. Al menos en tus reflexiones y cuadros de El Greco. Y es estupendo que la juventud ame así la belleza y la sabiduría del amor divino. Porque entonces sus obras futuras serán justas. Como las Bienaventuranzas.

Ah, y de nada por tu "gracias". No hay de qué.

Rafa M. dijo...
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Sol Ruiz dijo...

Cambiar el mundo! Con que cambiemos nosotros ya es suficiente. Si yo cambio y tú cambias, ya habrá dos obstáculos menos en la mejoría del planeta. Y no te imaginas qué cosas puede hacer el Padre con sólo dos conciencias dispuestas a servir y a amar.

En cuanto a la sensiblería barata, creo que quizás tenga un cierto sentido para los que aún no llegan a la sensiblidad de más alta cotización. Conozco a gente que por esa sensiblería televisiva se ha metido a apadrinar una familia y se ha implicado en una ONG y se ha ido también a Nicaragua y a Costa Rica, a la India y a Honduras, a Bolivia y a Guatemala, a pasarse sus vacaciones bien ganadas en medio del altiplano o de los bosques, aislados a cuatro días de viaje del núcleo urbano más próximo, para alfabetizar, sanar, operar de urgencia, enseñar como sanear un poblado o potabilizar el agua o hacer fértil un terreno semidesértico canalizando las aguas del río Senegal para producir verduras y hortalizas y montar unas cooperativas de trabajo organizado que luego han mejorado y ampliado los nativos.
Los caminos de Dios son insondables y a veces un programa pijo y plañidero, superficial y frívolo, toca la fibra de alguien adicto a esas inmundicias. Parafraseando a Santa Teresa no podemos subestimar los recursos de Quien anda hasta entre los pucheros.

Ser persona es fundamental, pero no se puede ser persona con el estómago vacío y debilitados por el hambre, sin poder beber agua ni lavarse, comidos por los parásitos y las enfermedades y muriéndose porque no hay una aspirina que baje la fiebre palúdica o del sarampión. Ni siendo explotados sexualmente, generalmente por extranjeros nacidos en cultura cristiana que son la mayoría de los turistas buscadors de emociones fuertes, para pagarse un poco de arroz o unas sandalias.

Creo que el despertar de la conciencia de Occidente sería una gran ayuda para el resto. En el tercer mundo lo importante es no morir para poderse despertar y en el primer mundo, despertar para no morirse. Allí se vive de milagro y aquí el milagro no existe. El ídolo de la comodidad ha puesto sordina a la voz de la conciencia donde habita el Dios verdadero esperando el despertar de algún síntoma que le invite a manifestarse. Y ése es nuestro trabajo: testigos de la luz en medio de la noche cerrada. La verdad es que no es muy agradable porque te llevas palos por todos lados. Pero si estás bien firme en el Amor con que eres sostenido, asombrosamente, las cosas salen milagrosamente bien. Y éso es el alimento palpable de una fe que ya no es creencia especulativa,sino absoluta confianza en aquello que te supera y que tiene la última palabra.Y ésa es la fe que mueve montañas. Directamente salva por los pelos al más pobre, lo alimenta y lo sana, sin que nadie sepa cómo lo ha hecho...Es el Reino de Dios en acción, que tiene sus reglas. Y de los humildes y limpios de corazón que lo pueden ver y alegrarse y esperar cuando nadie tiene ya esperanza y amar, cuando el cinismo parece haber segado los sentimientos en el alma a base de egoísmo y dureza de corazón. No es que Dios prefiera a los pobres y desprecie a los ricos. Es que los pobres le necesitan y los ricos ya están satisfechos y entretenidos con sus movidas.
Ojo,que hay pobres que también son "ricos" en apegos y egos, y hay ricos que se desprenden de todo con una generosidad extraordinaria y del ego ni se acuerdan.Como Zaqueo o Mateo el de hacienda, que abrieron el corazón y dieron el salto cualitativo de la evolución resucitadora. Perdona mis heréticas y heterodoxas expresiones...los poetas somos un poco exagerados, pero inofensivos.

Así que esta civilización le debe un voto de confianza a la misericordia divina y dejarla actuar sin ponerle ataduras mentales. Así funciona lo que no sale en las noticias porque es tan cotidiano y natural que nadie se extraña.

En fin, Rafa, qué buena jornada estoy pasando mientras te escribo sobre estos temas que me parecen vitales. Gracias por estar ahí y dejarme fraternalmente este espacio para compartir.

Un abrazo

FeR dijo...

Me ha gustado, muchas personas comparten la idea de la incompatibilidad Republicana con la fe Cristiana, sin duda confunden churras con merinas.

Un saludo

Rafa Monterde dijo...

Sí,Fer. En España se confunden el hambre con las ganas de comer... Un saludo

cervantes saavedra Unamuno dijo...

Da gusto leer,y aprender de personas como las que habeis una verdadera leccion de vida.enhorabuena.A me ha gustado mucho el poema hacia la torre,dado que comparto la poesia de inspiracion y sentimiento hacia algo que realmente sientes.yo no soy jericano,pero amo esta tierra.

Rafa Monterde dijo...

¡Muchas gracias por comentar! Es una alegría que te haya gustado. Un saludo, Rafa.