viernes, 11 de septiembre de 2009

RETORNO A BRIDESHEAD


Tras un verano sin mucho interés y con excesivas cargas de profundidad, me decido a cambiar de tono.

Ayer terminé una novela sensacional: RETORNO A BRIDESHEAD. Debo admitirlo, me ha sorprendido (aunque últimamente no es difícil hacerlo). Al haber estado en Inglaterra, me interesé por la literatura de allí y esas cosas. Un amigo me recomendó esta novela y no tardé en buscarla.

Como dice el autor en el prólogo, Evelyn Waugh, el tema del libro es cómo actúa la gracia de Dios en diferentes personas a lo largo de los años. Un tema encantador. Pues, a pesar de todo lo que puede ocurrir, esa pequeña llama va iluminando el camino sin que nos demos cuenta. Esto lo plasma Waugh con incomparable maestría. Es muy humana.

Hay muchas cosas que decir, pero todas serían insuficientes. Es preferible encararse con la historia y que opine cada uno. Me parece que la trama se presta a múltiples interpretaciones. Tanto es así, que la última película basada en esta obra ha metido la pata hasta el fondo.

Las tres partes del libro tienen su peculiaridad. Puede que, porque soy aún universitario, me haya gustado mucho la primera, pero todas ellas tienen un mensaje lúcido y sencillo, profundo y transparente. Tal y como es el estilo del escritor. El final es sobrecogedor, pues es del todo inesperado. Waugh consigue mantener el hilo durante toda la novela.

Debo mencionar a Aloysious, el osito de Sebastian. Es su mejor compañero de cuitas y alegrías en la universidad. Cuando aparecía este osito tan tierno me saltaban las lágrimas de risa. Sebastian es excéntrico y alocado, pero quizá sea eso por lo que me parece tan atractivo. Además, en el fondo tiene un corazón de oro. Es un joven de una sensibilidad desbocada y que no se le ha comprendido del todo. En una de sus cartas a Charles, su mejor amigo y uno de los protagonistas de la novela, escribe: hoy estoy de luto por mi inocencia perdida. ¡Qué genialidad, qué soltura! ¿No habremos sentido esto nosotros alguna vez? Por ello necesita Sebastian a Aloysious, ya que siempre le ha comprendido desde pequeño y no quiere olvidarlo.

No quiero hacer apología de la nostalgia. Tan sólo era una pequeña nota. En conjunto se tratan multitud de aspectos del alma humana. No es Shakespeare, pero no dudaría que Waugh lo conoce en profundidad. Sólo por eso vale la pena leer a un autor como él. Si tenéis la oportunidad de leerla, no lo dudéis, pues creo que no os decepcionará…

3 comentarios:

coronel Sponsz dijo...

saludos desde el mediterraneo señor monterde! soy eugenio yo tambien como puedes ver he caido en el blogger quedas invitado.

Philip Muller dijo...

¿No crees que Kurt, ese alemán indeseable con el acaba viviendo Sebastian, es un sustituto de Aloysious?

Rafa M. dijo...

No lo había pensado, pero, ahora que lo dices, puede que sí. Aunque no sé si confirmarlo, ya que Aloysious simplemente escucha a Sebastian (le ayuda), mientras que en el caso de Kurt es Sebastian quien ayuda a este desgraciado. Le da la oportunidad de abrirse a un otro y amar a su manera... Con todas las peculiaridades de Sebastian.

Esta novela da para mucho. Un saludo