viernes, 11 de septiembre de 2009

Veritas et via


Hace unos días terminé de leer la ‘Apologia pro vita sua’ de Newman. Es un libro magnífico. Me ha conmovido. En él Newman relata su camino desde la Iglesia de Inglaterra a la Iglesia de Roma. Se nos muestra como un enamorado de la verdad, como un sabio voraz y meditativo que anhela descubrir el porqué de las cosas.

No es un dogmático simplista, sino que, como buen teólogo, se introduce en el logos cristiano para desmenuzar las razones de la fe y, concretamente, la verdad de la Iglesia. Fue un gran conocedor de los Padres de la Iglesia; encontró en ellos los argumentos suficientes en los que basar sus razonamientos y comprender las raíces de la Tradición cristiana.

Me gustaría resaltar unos detalles de Newman. Creyó siempre en la presencia real de Cristo en la Eucaristía; decidió vivir la castidad y el celibato desde joven como entrega a Dios; además de que fue un devoto de la Virgen María. Por si fuera poco, se le encomendó la parroquia de Santa María antes de que abrazase la fe romana.

Luego, se ha querido compararlo con Agustín de Hipona, pero yo no sé qué pensar. Creo que Agustín es Agustín y J.H. Newman es él mismo. Cada uno tiene un encuentro personal con el Verbo, así que no veo muy lógico el intentar equiparar a este autor con Agustín, pues cada uno recorrió su camino de una manera distinta. Aquí puede ser ilustrativa la frase de que ‘todos los caminos llevan a Roma’; pero cada uno de ellos parte de un lugar diferente –diría yo–.

J.H. Newman recorrió el suyo. Fue un verdadero peregrino enamorado. Sobre ello escribe: "Vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces". Cuánta razón tiene afirmando esto. ¿Acaso no hemos visto cómo queda el agua estancada? Se convierte en un líquido fétido e insalubre, que lo infecta todo haciendo imposible la vida en sus aguas, salvo la de los parásitos.

Caminar es un continuo fluir, un cambio, un perfeccionamiento hacia el desvelamiento de la Verdad. Al menos es lo que voy experimentando día a día. Y si, como Agustín o Newman, no voy mal encaminado, me alegraré sobremanera de haber recorrido mi camino.

6 comentarios:

Miguel Fabra Pérez dijo...

Joe Rafa macho! se te va a quedar cara de libro. Me han contado que tus orejas han crecido y han cogido una textura parecidas al carton y que se doblan sobre tu cara jaja.

La verdad es que la vida es un peregrinar, cada momento un paisaje diferente, cada segundo unas circunstancias distintas. Y como en todo peregrinar hay que aprovechar los errores pasados para mejorar. Si no, como bien dices, uno se pudre.

un abrazo!

coronel Sponsz dijo...

saludos de nuevo rafa, este comentario es para hacer algo de autobombo (tu también estas autorizado para hacerlo en mi blog)

http://conlavenia-eugenio.blogspot.com/

para los interesados en la historia los libros y lo que se tercie.

Saludos desde el mediterráneo!

coronel Sponsz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rafa M. dijo...

Bueno, cara de libro no sé. Lo que me dicen es que estoy en el mundo de las ideas. Igual da, será casi lo mismo. Gracias por comentar. Un saludo.

Rafa M. dijo...

¡Coronel! ¿Usted por aquí? Creía que estaba haciendo frente a las divisiones de Rommel... ¡Viejo zorro! Usted sí que sabe aparecer y desaparecer. ¡Ánimo en sus nuevos frentes! Un saludo.

Anónimo dijo...

Como tú dices, cada uno tenemos nuestro camino, y el recorrerlo forma parte de nuestra historia. No dejemos que se nos ahorre nada, ni baches ni luces, ni sombras, es el camino el que nos va definiendo. Los atajos, en ocasiones, no son buenos. Un saludo.

http://elprismatico.wordpress.com