martes, 18 de enero de 2011

Algo más...

Palabras… ¿y qué más? No me digas que con eso vale. No calcules el perímetro de tus conceptos, ni sumes tus juicios intentando llegar a una conclusión clara. Conclusión: ¿qué? ¿Desde cuándo piensas? ¿Por qué crees que piensas? ¿Qué dices, de qué hablas? Dicen que es una convención… ¿Convención? Me hace gracia que el misterio se resuelva con una palabra: convención. Nos hemos puesto de acuerdo para no decir nada. Para simular una ilusión vana, para vivir en la agonía: frente a un espejo que no refleja nuestra imagen. Los animales también se comunican. Eso parece. Los seres humanos… lo intentan. ¿Cuándo lo hacen? Eso es difícil. El alma puede ser la peor de las cárceles, no el cuerpo. El alma puede ser una tortura, la que verdaderamente oprime, cuando no puede vivir, ni ser… El cuerpo ya es solo. ¿El alma? No. Si no se da cuenta de que está viva y no vive, vive muerta. Y el cuerpo errante, sin viento, se fatiga, esperando volver a la tierra, al agua y a expulsar el aire, porque el fuego no arde ni reúne. Palabras… un pequeño destello, no me digas que son convencionales, no me digas que son mentira. Las palabras expresan la unión, mejor: relación: el asombro. Las palabras nacen del asombro. Quien no conoce: menciona. Quien conoce: ama, respeta y no se queda en la apariencia… A fin de cuentas: algo más que palabras.

2 comentarios:

adrian dijo...

La duda;es interesante que este sofisticado código, el de la palabra, lo que hace es que podamos poner todo en duda, porque los animales se comunican, pero no mienten, ni dudan, pueden perderse, pero no dudan ni esperan, simplemente continuan.
Quizá el alma sea otra mentira, quizá la vida no necesite tantas palabras, ni tantas hipótesis, ni tantas definiciones que son basicamente excluyentes.
Yo quisiera muchas veces como un animal, que mi preocupación fuera vivir, sin adjetivos, sin esperar.

Rafa Monterde dijo...

A mí me encantan mis palabras, mis preguntas... y mi libertad. No sé, al final vale la pena todo, creo yo. Mucho ánimo. Un saludo, Rafa.