jueves, 10 de febrero de 2011

La Providencia de Dios


Hoy he hablado con un amigo mío sobre la Providencia de Dios. Le he dicho, entre otras cosas, que Dios siempre actúa, sin dejar de mantener el Universo, constantemente. A raíz de esto ha salido el tema del mal y las catástrofes naturales. Evidentemente, el dolor humano no tiene sentido, o, quizá, no sabemos cómo explicarlo. Yo pienso que nunca hay que perder de vista que el mismo Dios experimenta el dolor, que él mismo es humano. La imagen del Crucificado nunca debe de sernos habitual. No se trata de un símbolo, sino de una realidad: Dios mismo sufriente, sangrando, ajusticiado por nosotros. También pienso en la Misericordia de Dios, que está más allá de nuestro entendimiento. Es así. No podemos ponernos en la mente del Creador, tampoco intentar entender ni explicar cómo actúa, pero sí que tengo claro que nunca deja nada en suspenso ni al azar. Eso es Providencia. Más allá de nuestras previsiones y dudas, Dios está ahí, paciente, sin dejarnos de lado. Sé que es duro decirlo, sin embargo yo lo experimento así día a día. Sólo que, a veces, como todo el mundo, he sentido la rabia del desaliento y la duda, y, a la vez, el consuelo y la paz de no sentirme abandonado… Lo digo de verdad. Sin ánimo de convencer a nadie. Es mi experiencia. Mía y de nadie más. Cada uno tendrá la suya. Y quien intente negarme esto, no podrá hacerlo. Porque es mi certeza. Algo personal. No se puede aprender con un 2+2=4. Hace falta vivirlo. Como todo en esta vida.

5 comentarios:

Fandescribi dijo...

Fijate que a mi JESUCRISTO me cae de maravilla,cuanto mas leo sobre EL mejor me cae.
Una cosa parecida a lo que me pasa con tu blog,que cuanto mas lo leo mas me gusta.
Asi que soy Fandescribi y Fandecristo,ahi queda eso.
Saludos

Anónimo dijo...

Hola Rafa, hoy no has puesto algo para que lea.Sigue pensando que tenemos mucho de lo que pensar.

Jairo Molina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
adrian dijo...

Me alegra esa vivencia de Dios, eres afortunado.

La imagen del Cristo doliente, si debe sernos habitual, en esa imagen se contiene la realidad de la vida, asumimos el dolor como parte de la vida, así lo enseña Dios directamente. Eso es lo duro, eso es lo que se estrella contra todas la phicologias, políticas, etc, hoy compramos lo de hoy, el placer hoy, la paz hoy y nos olvidamos de que como cristiamos, resucitaremos.
La resurrección es la providencia de Dios.

Saludos

Anónimo dijo...

El dolor...que manía de quejarnos, nos encanta, nos da cierta notoriedad. Podemos pasarnos la vida lloriqueando, rencorosos; o bien, hacernos los héroes. Y si nos da por hacer las cosas bien, podemos aprender, crecer y tener esperanza. El consuelo, siempre es el Jefe. Él sabe mejor que nosotros que es eso de el dolor. Primero, como bien dices Rafa, porque Él mismo se puso en nuestro lugar, y segundo porque siempre se la estamos jugando: nos regala todo, le damos un bofetón y luego tenemos la guasa de reclamar. Lo de dar gracias...no se estila. Y a pesar de todo, cierto: ahí está. No esperando, Él no espera, nos da la brasa continuamente. Aquí está.
Perdona Jairo, porque no estoy de acuerdo en ciertos aspectos. ¿Es difícil saber las actuaciones de Dios? Si es así, además de buenos sacerdotes necesitaremos oftalmologos. Todo lo bueno, es Dios. Todo lo malo, hemos vuelto a meter la pata (Dios no experimenta ni es malo, pero tiene muy buen sentido del humor y nos deja pensar). Pero no pasa nada, porque Dios también está ahí. Lo “bueno de lo malo” es que ofrece una oportunidad de acercarse al Jefe. Todo es de Él. Sabemos dónde está, sabemos por qué le abandonamos.
Cumplir lo que nos dice ¿no cuesta nada? Es lo más difícil de la vida, ni Él dice que sea fácil para nosotros, no somos creadores (ya lo dices tú, Rafa), ni perfectos, ni “na de na “
Dios proveerá, pero ¡mojate! ¡pon de tu parte! Que le tenemos contento.
No he dicho nada nuevo, posiblemente me equivoco. Pero he soltado más rollo. Perdón.