jueves, 22 de septiembre de 2011

La realidad, el sueño y el "yo" que no se aclara con lo su-yo



La carrera de filosofía ha comenzado. Ciertamente es una auténtica carrera, porque si te quedas parado pensando un momento lo que estás pensando, pierdes la cabeza. Las primeras clases me están gustando, ya que no se han tratado muchos temas filosóficos.

En cambio, ayer empezamos a tratar un poco algunos meollos filosóficos. Si alguien apareciese de repente en la clase, pensaría que estamos dando Metafísica pura y dura o, quizá, un seminario rápido de psiquiatría… A pesar de todo, no damos esas materias ahora mismo. Estamos estudiando introducciones. Y ayer, ciertamente, nos introdujeron en la filosofía demostrándonos que no sabemos demostrar lo que es demostrable: cuando dormimos, no sabemos si estamos dormidos, y cuando estamos despiertos puede que estemos dormidos…

Un tema como el que acabo de mencionar nos trajo a todos de cabeza durante una hora. Y no he mencionado algunos más que surgieron durante esa hora, porque, a fin de cuentas, el profesor nos quería preguntar cómo sabemos que no somos “un cerebro en una cubeta”. A mí, en primer lugar, se me ocurrió preguntarle quién había descubierto la cubeta, porque ese sería un genio o un auténtico desgraciado.

El tema del sueño me gustó mucho más, ya que me recordaba a la obra de Calderón de la Barca: La vida es sueño. Y no deja de ser entrañable. Yo intenté dirigir mi argumento hacia el realismo. Ya que lo que ocurre en la realidad ocurre ciertamente: si te rompes una pierna en un sueño, te despiertas y a la pierna no le ha pasado nada. Otro ejemplo podría ser encontrarte con la chica de tus sueños, en cuyo caso, incluso estando dormido, puedes llegar a sospechar que lo que ocurre es un sueño, porque sabes que nunca te vas a encontrar con tal mujer… Pero al final de la clase se me ocurrió un auténtico argumento, en el que coinciden realidad y sueño de una manera total. Además, en el momento en el que se da el hecho en el sueño también sucede en la realidad física.

¿Cuál es ese argumento? Quizá parezca vulgar, es sencillo: cuando uno va a hacer pis (mear, orinar, cambiarle el agua al canario, etc…) en el sueño, piensa que lo hace bien, piensa que el pis cae donde tiene que caer; sin embargo, para nuestro asombro y vergüenza, nos damos cuenta de que un calor repentino va empapando nuestro cuerpo; entonces, en el momento en el que la misma lógica del sueño se ve interrumpida por la experiencia real, nos damos cuenta de que no hemos hecho pis donde tocaba y, probablemente, nos despertaremos. Acto seguido, seguramente, recurriremos a nuestras heces de una manera metafórica para referirnos al mundo y a las demás víctimas de nuestro intestino grueso… Dicho de otra manera: cuando meas en un sueño, en realidad te lo haces encima.

En la segunda hora de la clase nos plantearon el problema de la subjetividad. Más concretamente: puede que “el yo” no sea su-yo. A fin de cuentas, el profesor, si lo he entendido bien, intentaba decirnos que nosotros no podemos estar seguros de que somos nosotros mismos y que, al final, nuestra vida es una especie de ficción. Además, nuestra vida es una participación de las vidas de otros y no somos protagonistas de la nuestra. Es decir: no hay “yo”, tal “yo” se da en tanto que toma prestado o asimila “otro yo” o varios a la vez. Aquí yo tengo una objeción, o quizá, directamente, me parece absurdo que nos planteemos algo así.

La objeción es: si yo no tengo “yo” y acabo viviendo de “otro yo”, es imposible que viva de “otro yo”, ya que ese “otro yo” no poseía antes su-yo. ¿Qué quiero decir? Si yo no soy, el otro tampoco puede ser y no puedo tomar “el yo” de otro para que yo tenga “yo”. Esto que digo ahora se parece al tema de la causa primera: debe haber un “yo primero” (probablemente anterior a todo “yo” y que sea absoluto) para que se de “otro yo segundo” y así sucesivamente. Esto habría que precisarlo y dedicarle más tiempo, porque puede dirigir nuestros pensamientos hacia temas más trascendentales.

En fin, la carrera de filosofía me está gustando mucho. Mis compañeros no tienen desperdicio: somos bastante diferentes y eso siempre enriquece. Seguiré contando cosas que se me pasen por la cabeza.

4 comentarios:

fandescribi dijo...

Ahora me voy a tomar un gelocatil,que dolor de bolo,aunque segun tu,mi bolo puede que no sea mi bolo y sea el del otro yo,bueno pues un gelocatil pa mi y otro pal otro.?¿?¿
Fansaludos

AMBre dijo...

I don't understand all, but I'm glad with your "comeback". Best regards.

Anónimo dijo...

Mira, todo esto que aprendes un dia lo experimentaras ...es dificil en teoria

tu otro yo

Rafa Monterde dijo...

Gracias a todos por comentar...

Por cierto, "otro yo", ¿qué crees que experimentaré? ¿Que tengo "yo"? ¿Lo contrario? ¿Que la vida tiene sentido? ¿Quizá que es una ficción...?

Un saludo,

Rafa