
La comunicación es un don complicado. En mi día a día lo compruebo: no creo que hablar sirva de mucho. Se dice: hablando se entiende la gente… Bueno, yo no sé qué pensar de eso. A veces: hablar es peor que callar. El ser humano es un ser que se comunica. Al menos lo intenta. El problema está en que hablamos demasiado. No es fácil callar. Sobre todo en España. Es muy difícil que te dejen hablar y que se te entienda en España. Porque hablamos demasiado. Quizá sea esa la razón por la que haya buenos escritores. Ya que, cuando no pueden hablar con la gente, al menos pueden escribir. Eso: comunicar no es fácil. Menos entender. Más bien: que te entiendan. Eso sí que es complicado. Porque algunos tienden a explicarse, a afirmar, a juzgar… Sin embargo, ¿cuántos están dispuestos a escuchar? Y lo peor de todo es que me obligan a que yo escuche. Claro, la gente quiere comunicarse conmigo, pero muy pocos me dejan que me comunique con ellos… ¡Ay, al final hablar va a ser un problema en vez de una solución! Quizá por ello me resulte tan atractivo el lenguaje. A fin de cuentas: entenderse no es fácil.







