viernes, 29 de mayo de 2020

Cómo ser una máquina, de Mark O'Connell


Portada de la edición en español (Infografía)

Si hay algo que tengo que agradecer al confinamiento es que estoy leyendo más. Creo que es una buena manera de gestionar las cosas que pasan por tu cabeza. En vez de sentirme absorbido por la fuerza de la pantalla de mi smartphone, prefiero que esos objetos creados por la tecnología del siglo XV sigan alimentando pacientemente mi pobre mente. A pesar de que el transhumanismo se esté imponiendo con sus nuevas técnicas, creo que al humanismo renacentista aún le queda mucho que aportar...

-¡Rafa, por favor, no te pongas nostálgico y pedante! A ver, ¿de qué quieres hablar? 

-¡Bueno, vale, de lo de siempre! ¡He leído un libro!

-Tiene que ver con tu tesis, ¿no?

-Sí, lo siento, me repito como el ajo. Tiene que ver con la tesis sobre transhumanismo y...

-Vas a hablar de nuevo sobre transhumanismo.

-Claro, ¿sobre qué quieres que hable?  Al final una tesis te hace tan ignorante que solamente sabes hablar de una cosa. Lo peor de todo es que después te das cuenta de que tampoco conoces aquello de lo que hablas.

-No te pongas filosófico, anda...

-No diré que no como, como Rocinante. Pero es que es cierto lo que te digo. Fíjate, cuanto más conoces algo, más caes en la cuenta de cuánto lo ignoras. Resulta que el Cusano tenía razón. 

-Bueno, chico, es que el misterio del conocimiento humano es lo que tiene. Por eso es tan fascinante, ¿no crees? 

-Ya, pero...

-¡Anda, calla y habla del libro!

Mark O'Connell, el autor (Infografía)
Bien, el libro que he leído me ha encantado. Siento decir que es el libro sobre transhumanismo que me hubiera gustado escribir después de la tesis. Pero, claro, llega un filósofo un poco más mayor que tú y con tiempo libre e ingenio para hacerlo y te deja con los dientes largos. Es lo que ha hecho Mark O'Connell. El filósofo irlandés ha titulado su libro así: Cómo ser una máquina: aventuras entre cíborgs, utopistas, hackers y futuristas intentando resolver el pequeño problema de la muerte

Cómo no, el tono cómico del título me parece genial, porque además recorre todos los capítulos del libro. En ellos O'Connell narra la investigación concienzuda que ha hecho sobre el movimiento transhumanista. Durante su búsqueda ha ido persona a persona, entrevista tras entrevista, preguntando a todos los personajes clave del transhumanismo con vida actualmente (los que se han prestado a ello, claro está). De este modo, ha hecho las preguntas fundamentales a todos y las ha ido hilvanando a su vez con sus reflexiones y conclusiones personales a lo largo del libro. 

Tiene la frescura de ser una investigación de campo narrada en primera persona. Nos libra, por ello, de la sequedad de una investigación académica y te permite sentir el aliento de los transhumanistas cuando argumentan sus posturas. Me ha gustado, en particular, el capítulo dedicado a Max More y a Natasha Vita-More, porque los muestra con toda naturalidad y da datos personales de lo más cucos. Por ejemplo, se conocieron a principios de los 90 en una cena organizada por Timothy Learly, quien al parecer era amigo de FM-2030 y un declarado transhumanista en aquel momento. Y aquí llega la prensa rosa del transhumanismo: en esa cena Natasha aún era pareja sentimental de FM-2030 y se enamoró de tal manera de Max que seis meses después ya estaban juntos...

¡Es una pena que esos cotilleos no añadan nada al estudio filosófico del transhumanismo, pero me encantan! El libro está lleno de anécdotas curiosas y personales de los protagonistas del movimiento transhumanista que aclaran muchas cuestiones a los frikis del tema como yo. Me ha servido para asegurar algunas intuiciones que tengo sobre el movimiento y que con esos datos me permite hacer pie para no precipitarme a la hora de afirmar algunas cosas. 

Además, me ha parecido especialmente acertada la sensatez de O'Connell a la hora de valorar el movimiento como un milenarismo tecnognóstico. Quienes me conocen saben que tengo la misma opinión y que considero que ese talante escatológico del transhumanismo es lo que lo hace tan interesante. 

Así que, querido lector, si estás interesado en introducirte en la cultura transhumanista con un libro fresco, te recomiendo sinceramente que leas Cómo ser una máquina. Estoy convencido de que te gustará.